Isabel Gómez-Acebo

Posted on septiembre 10th, 2008 by ilusiones

Todos los días se puede uno despertar con una noticia inusual en la prensa. La última que me ha sorprendido habla de un sacerdote italiano el P. Antonio Rungi que propuso que las monjas que quisieran mandaran sus fotos al blog que tiene para participar en el concurso Miss Italia… monja. No hacía falta que se lucieran en traje de baño, pero sí era mejor que aparecieran destocadas y que la edad se mantuviera entre los 18 y los 40, ya que también hay hermosura entre las talluditas.

Argumentaba el caballero que la belleza es un don de Dios y que las beneficiarias debían hacer publicidad de la suya, ya que era una más de las mirabilia Dei. El momento, además, era propicio, pues la llegada de monjas extranjeras, especialmente brasileñas, había elevado el listón del atractivo de las hermanas. El hombre esperaba contar con más de mil fotos y prometía intentar que el año próximo el concurso de Miss Italia gozara de una pasarela propia para las monjas. Se armó tal revuelo que el concurso que tenía como meta de entrega de originales este 1º de septiembre se ha suspendido.

Imagino que el tipo buscaba hacerse publicidad de su blog, pues no imagino que otra cosa puede haber tras el intento. Debo reconocer que me parece positivo que le gusten las mujeres guapas, que ya hemos visto que no ocurre siempre y que hay de todo en la viña del Señor.

El hecho me ha recordado que las monjas, para que el Vaticano aprobara sus hábitos, debían desfilar ante unos funcionarios, no sé de qué rango, que eran los que determinaban la longitud de mangas y faldas. Una humillación que espero ya no se produzca. De todas maneras, aunque todos los días nos cuente la prensa amarilla, el número y el cargo de las mujeres que trabajan en el Vaticano son pocas y en puestos sin relevancia. Este sí que es un concurso que debía convocar la Iglesia para llenar las vacantes en dicasterios y congregaciones de monjas o laicas valiosas, y si son guapas y visten de rojo…, mejor que mejor.