Comentarios a la ponencia de Sandra Schneiders “La vida religiosa en el futuro”

0

Posted on by

Bárbara P. Bucker, MC

La contribución de Sandra Schneiders es rica y sugestiva. Quiero destacar esa riqueza y aportar de mi parte lo que ha surgido en mí, desde el contexto en que vivo la Vida Religiosa.

Considero un verdadero acierto partir del concepto de “mundo” con la variedad de sentidos que tiene el Evangelio de Juan. Este punto de partida nos permite situar la Vida Religiosa dentro de la gran misión fundamental, la del Padre Madre Dios que envía su Hijo al mundo. El dogma de la Encarnación es el de la humanización de lo divino en lo humano de Jesús, por eso la Iglesia puede sintonizar con todo lo humano, porque Dios lo hizo primero con su Hijo.

El destinatario del amor del Padre es el mundo como humanidad amada, pero en este momento de la historia en el que las relaciones humanas se vuelven muy complejas y tienen cada vez más características estructurales. Esto permite situar los votos, –signo de ese amor en Cristo– en el contexto de las estructuras del mundo, económicas y políticas.

Ver texto completo

La vida religiosa en el futuro

0

Posted on by

Sandra M. Schneiders, IHM

Mi tarea, hablar del futuro de la vida religiosa, es tanto la mejor como la peor de las tareas.

Es la mejor porque nadie puede probar que me equivoco en el presente. Es la peor porque nadie puede especular libremente qué significa “el futuro” en nuestro mundo multi-cultural, pluralista, globalizado, amenazado nuclearmente, comprometido en cuanto al ambiente postmoderno, y que cambia caleidoscópicamente a una velocidad vertiginosa. En resumen, es imposible cualquier intento de describir el futuro para aventurar alguna clase de predicción aceptable. De modo que, en lugar de hablar del futuro de la Vida Religiosa, hablaré de la Vida Religiosa en el futuro, cualquiera que sea ese futuro.

Ver texto completo

La pregunta sobre D*s y la cotidianidad como categoría teológica

0

Posted on by

Magdalena de Bingen

A menudo, bajo capa de condescendiente valoración, las mujeres somos acusadas de estrechez de miras respecto a la realidad y respecto a la propia experiencia religiosa y espiritual. Llamo valoración sesgada y condescendiente a las apreciaciones que alaban en las mujeres una peculiar sensibilidad religiosa, su capacidad para la oración y la vida contemplativa, su predisposición a entrar en relación con la Divinidad. Tras ella se esconde la descalificación y el desprecio. Todavía, no nos engañemos, la objetividad es más valorada que la subjetividad, asociadas, respectivamente, al género masculino y al femenino. Todavía se cree en esa supuesta esencia de lo femenino que parece capacitar cuasi genéticamente a las mujeres para todo lo emocional y difícilmente apresable desde fuera.

Ver texto completo

El hábito monástico femenino en Egipto (siglos IV-VI)

0

Posted on by

María Jesús Albarrán Martínez

De los elementos que distinguieron a aquellos que decidían consagrar su vida al ascetismo frente al resto de la población, la vestimenta fue una particularidad destacable. Los estudios sobre el hábito monástico masculino han aportado conocimiento sobre la manera en que vestían los monjes, tanto los que habitaban en el desierto como los que se encontraban en comunidades cenobíticas.

El hábito que portaban las mujeres ascetas ha sido mucho menos estudiado, alegándose una falta de documentación sobre el tema. Sin embargo existen testimonios literarios, legislativos, papiráceos o iconográficos que arrojan luz sobre este tema.

Durante los primeros tres siglos de nuestra era el cristianismo trato de asentar las bases de su doctrina y presuponer los dictámenes por los que debían regirse todos aquellos que la practicasen. Los primeros teólogos y autores de tratados cristianos fueron fijando las normas sobre la forma de vida y la apariencia física que debían llevar y tener las vírgenes consagradas a la Iglesia, entre las que se encontraba la vestimenta.

Ver texto completo

Naturaleza radical y significado de la vida consagrada

0

Posted on by

Sandra M. Schneiders

Cuando vi el tema que me habían asignado me sentí un poco desorientada. ¿Cómo hablar de la “naturaleza radical y del significado” de lo que sea, en poco menos de quince minutos? Además, según el Derecho Canónico la “vida consagrada” comprende no solamente a los Institutos Religiosos, sino también otras formas de vida. Así que, siguiendo el ejemplo del mal siervo en Lucas 16,1-9 de quien Jesús alaba su sagacidad, inmediatamente me puse a trabajar y redacté este artículo fijando dos parámetros para mis reflexiones.

Primero, siguiendo la sugerencia de Mary Maher he decidido limitar mi tema a la Vida Religiosa Apostólica. Segundo, por “naturaleza radical” no me refiero aquí a una esencia platónica formada por “elementos esenciales” inmutables, sino más bien a lo que está en la raíz de la vida religiosa, lo que le es específico y la distingue, incluso sabiendo que puede y debe tomar diversas formas en distintas situaciones históricas.

Ver texto completo

1 2 3 4 5 6 7 8