Daniel Cela

(5-3-2018) www.publico.es

5aa05101a0c79La hermana Cristina es la monja española más joven de la congregación de Santa Ana. Tiene 25 años, apoya las reivindicaciones feministas y este jueves secundará la manifestación del 8 de marzo. “Antes que monja, soy mujer”, dice. Parece sorprendida de que los medios de comunicación se sorprendan con que una mujer de la Iglesia Católica se alinee con el feminismo y alce la voz para protestar. No debería ser extraño, no soy la única monja que apoya el feminismo”, advierte, “quizá es raro porque no solemos hablar de esto en público y eso ha contribuido a dar una imagen falsa de una Iglesia homogénea y uniforme. El movimiento feminista está despertando y es importante que haya voces de dentro de la Iglesia que participen en esto. Sé que tiene más fuerza que yo lo haga públicamente”.

¿Usted es feminista? La joven hace una pausa larga y finalmente responde como quien vacía todo el aire de los pulmones: “Pero, ¿cómo no voy a ser feminista? Desde una perspectiva teológica, no sólo el hombre fue creado a imagen de Dios, también la mujer”.

Cristina Pascual nació en Monzón, provincia de Huesca, estudia Teología en el seminario y pertenece a las Hermanas de la Caridad de Santa Ana de Zaragoza. Empezó su formación como monja con apenas 20 años y ahora se encuentra en una etapa avanzada, conocida como juniorado, en la que debe profundizar en su vida religiosa. El feminismo le llega de sus estudios teológicos, pero sobre todo de haber convivido con mujeres subordinadas por la sociedad, como parte de su labor en la obra social de Santa Ana. “Mi comunidad me ha destinado a casas de acogida donde conviví con muchas mujeres que venían de una situación muy hostil: prostitutas, drogadictas, personas sin recursos, con enfermedades mentales… Cada historia era distinta, pero en todas la condición de mujer había sido un obstáculo más para ellas”, recuerda.

Ver texto completo

..