Elvira M. Melián[1]

sierva-de-diosteresa-chikabaTeresa Juliana de Santo Domingo, Chikaba, nació en la Mina Baja del Oro hacia 1676 y allí vivió, presuntamente como princesa, hasta que fue apresada y trasladada a España. Su hipotética sangre real la llevó hasta la corte de Carlos II quien la cedió a Antonio Sebastián de Toledo, 2º Marqués de Mancera. Este hombre, grande de España y virrey de Méjico durante 9 años, era célebre por haber prohijado a Sor Juana Inés de la Cruz. Desde los 10 a los 27 años sería una esclava en el palacio de los Marqueses de Mancera, y desde los 27 hasta su muerte a los 74 años una monja de clausura en Salamanca. Víctima de un singular destino Chikaba es celebrada hoy como la primera negra admitida como religiosa en un convento de clausura español y como la primera escritora afrohispánica en lengua castellana. Pese a ello y a ser protagonista de un proceso en curso de beatificación su persona permanece en la oscuridad, si exceptuamos la hagiografía publicada por Juan Carlos Paniagua en 1752, a los 4 años de su muerte. En este trabajo pretendemos rescatar brevemente su memoria mediante un doble ejercicio intelectual; por un lado entretejer su vida con los hechos históricos que la envolvieron en España y en su Mina del Oro natal; por otro analizar críticamente los escasos textos conservados de/sobre ella destilándolos en lo posible de la servidumbre ideológica de sus biógrafos.

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[1] ·  Localización: Hispania sacra, ISSN 0018-215X, Vol. 64, Nº 130, 2012, págs. 565-581.