Felicidad Loscertales Abril, Lucía Sell Trujillo y Roberto Martínez Pecino[1]

..

bells_of_st_mary_s-673550451-largeLa educación de la prole ha sido siempre una de las tareas propias de las mujeres de manera que cuando la docencia se han ido institucionalizando, más o menos pronto y con más o menos inconvenientes, las mujeres han ocupado puestos en la docencia profesional. Pero aún hay más: las instituciones religiosas han sido durante mucho tiempo elementos subsidiarios de la educación institucional mientras que el “estado” y los poderes públicos laicos no alcanzaban a generalizar sus sistemas educativos para que atendiesen a toda la población infantil y juvenil que estaba en edad de educarse. De nuevo, en estas tareas abundan las mujeres, monjas en este caso. Los hombres “de iglesia” también se han implicado en las tareas educativas y es interesante ver las diferencias existentes entre ambos colectivos no tanto por las diferencias psicobiológicas del sexo sino, y sobre todo por la imagen social y los “mandatos” del género. En definitiva, puede afirmarse que las mujeres profesoras y, al mismo tiempo, monjas pertenecen ya al imaginario colectivo pero sus problemas y dificultades tanto personales como profesionales son poco conocidos y menos aún considerados y tratados.

Hemos trabajado el tema cine y docencia desde hace tiempo (Loscertales y Nuñez, 2001, 2006, 2007, Loscertales, F. 2007, Loscertales, F. y Bonilla, J. 2009) y nuestra experiencia nos hace afirmar que una película es un magnífico espejo en el que aprender mucho: de las personas, de las profesiones, en suma: de la sociedad en que vivimos. Por eso queremos mostrar aquí algunos de los hallazgos y aportaciones que tenemos en nuestra línea de investigación sobre “La mirada del cine sobre la enseñanza y sus profesionales”. Dentro de este trabajo, nos estamos ocupando ahora de analizar la imagen que el cine proporciona de las mujeres docentes (Loscertales 2008) porque no se puede obviar el hecho de que la docencia es una ocupación laboral mayoritariamente ocupada por mujeres, sobre todo en los niveles no universitarios. En efecto, hay muchas películas que muestran esta presencia. Para citar algunos ejemplos relevantes a lo largo de la historia del cine, podríamos remontarnos a la desdichada profesora (Joanne Woodward) de “Rachel, Rachel” (Paul Newman 1968) para seguir con la inefable profesora (Katharine Hepburn) de “El trigo está verde” dirigida por George Cuckor (1979) y la docente (Michelle Pfeiffer) que logra imponerse a una clase rebelde porque es “marine” de los EE.UU. y luego los conquista con la belleza de la literatura en “Mentes peligrosas” (John N. Smith 1995), hasta llegar a la hermana Aloysius (Meryl Streep), esa monja terrible y severa que, en “La Duda” (John Patrick Shanley, 2008) nos va a introducir en el tema de esta investigación: las profesoras-monjas y los problemas de ese doble rol que les va a generar, no solo los problemas habituales del mundo docente, sino también conflictos de identidad (Loscertales et al. 2011) nuevos, más complejos y más difíciles. Estos problemas nos presentan a “una mujer dolorosamente incompleta, a la que se le niega la gratificación última de la realización personal” (Sell Trujillo et al. 2011).

En el cine sobre el mundo docente el profesorado se encuentra en todo tipo de modelos y tamaños: hombres y mujeres, jóvenes y mayores, activistas políticos y pasotas absolutos, preparados o ineptos. Dentro de toda esta gama encontramos a un número no despreciable de profesorado que tienen además la condición de eclesiásticos: monjas, frailes, sacerdotes. Este hecho no es de extrañar puesto que la educación, o al menos parte de ella ha sido asumida por las diversas Iglesias en sus propios centros o por personas que han “profesado” en órdenes religiosas dedicadas a la enseñanza, y tantos otros casos semejantes. El tipo de actitudes, problemas, etc., es muy diferente en profesoras y profesores aun dentro de la homogeneidad que le puede dar el hecho de ser “religiosos”. Para el conjunto de ambos sexos hay ciertos estereotipos comunes, pero los más interesantes para nuestra investigación son los que se atribuyen específicamente a las mujeres monjas en sus tareas de educación y enseñanza.

Por todo ello, en este trabajo nos vamos a centrar en el análisis de mujeres que son profesoras y además monjas.

Ver texto completo

 [1] Localización: Investigación y género, inseparables en el presente y en el futuro: IV Congreso Universitario Nacional “Investigación y Género” : Sevilla, 21 y 22 de junio de 2012 / coord. por Isabel Vázquez Bermúdez, 2012, ISBN 9788495499875, págs. 1023-1040.