La Marea: periodismo de investigación y análisis

Lluís Brunet

Teresa Forcades, monja benedictina de Montserrat y doctora en salud pública y teología, y Esther Vivas, periodista y activista social, hace meses que recorren Cataluña con el objetivo de sumar voluntades para impulsar un proceso constituyente que fuerce un cambio de sistema económico, político y social. Durante los encuentros del proceso constituyente, plantean la necesidad de tomar conciencia de la violencia del sistema, y de la pérdida de derechos y libertades que se está produciendo en el marco de la crisis.

La editorial Icaria acaba de publicar en castellano la obra Sin miedo, un diálogo entre Forcades y Vivas en el que reflexionan sobre las causas de la actual situación de crisis, quién sale ganando y quién está perdiendo, y a la vez plantean alternativas, animan a la acción, a movilizarse y a desobedecer para cambiar unas políticas injustas. La sociedad poco a poco comienza a perder el miedo, aseguran, y esta debe ser la clave para que la salida de la crisis responda a las necesidades de la mayoría y no, como quieren los responsables de las políticas actuales, para reforzar los privilegios de unos pocos.

¿Cómo se puede perder el miedo cuando uno se encuentra en una situación cada vez más precaria?

T.F.: De miedos hay de muchos tipos y por muchos motivos. El título del libro hace referencia a un miedo muy concreto: el miedo político, el miedo a sublevarse, a defender las libertades y la dignidad. Este se pierde abriendo los ojos y yendo al fondo: ¿Qué es lo que quiero? ¿Cómo quiero vivir y por qué? Esta toma de conciencia comienza para cada uno de una forma distinta, pero sólo se profundiza tomando parte, junto con otras personas, en las luchas concretas. Perder el miedo no equivale a perder la modestia o la humildad, no equivale a creerse en posesión de la verdad absoluta.

E.V.: En los últimos tiempos hemos visto que la gente sale a la calle, desobedece leyes y políticas injustas, y que estas acciones cuentan con el apoyo de amplios sectores de la sociedad. Por eso decimos que el miedo comienza a cambiar de bando, porque, al mismo tiempo, desde las instancias gubernamentales se estigmatiza a los que luchan, se los reprime, como hemos visto recientemente con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana y la reforma del Código Penal. Es una muestra de que los que mandan tienen miedo de aquellos que desobedecen, y como no pueden aplicar sus políticas de recortes por las buenas, las aplican por las malas.

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